Ventilador o aire acondicionado: ¿qué es más mejor para la salud y el ahorro?

aire acondicionado o ventilador

24/01/2022 - Actualizado: 27/09/2022

Ventilador o aire acondicionado. Con cuál de los dos quedarse es una cuestión que en oportunidades, o para algunas personas, puede ser complicado de solucionar. Conviene tener presentes todos los provecho y las desventajas de cada uno en relación con el otro al instante de elegir cuál conviene más.

En inicio corresponde decir lo fundamental. El aire acondicionado tiene la aptitud de enfriar el ámbito. El ventilador, en tanto, no lo hace: solo revuelve el aire, y de ese modo ocasiona un descenso en la sensación térmica de la gente. Un descenso que alcanza a ser de hasta 5 ºC, como señala una Guía Costumbre de la Energía editada por el Ministerio de Industria.

Comunmente, con eso resulta bastante para conseguir un aceptable confort térmico. Por otro lado, en las jornadas de verano en que las temperaturas sobrepasan con holgura los 30ºC, los efectos de un ventilador difícilmente logren arrimarse al confort que el aire acondicionado permite.

Ahorro barato, la virtud más visible

Citado ese punto, corresponde indicar además que las virtudes de los ventiladores son varias. Antes que nada predomina el aspecto barato. Por un lado, porque el valor promedio de algún ventilador es notoriamente más económico que el de algún conjunto de aire acondicionado. Por otro, porque sus pretenciones energéticas son bastante menores: el consumo de electricidad puede ser hasta un 90% más reducido.

Además, en la situacion del aire acondicionado –salvo los equipos portátiles– además hay que agregar el valor de la instalación. Y en oportunidades se suman adversidades complementarios, como normativas municipales que previenen la colocación de estos equipos o que la vivienda sea de alquiler y la inversión no se compense. Los ventiladores de suelo o parado, en cambio, no requieren instalación alguna. Los de techo sí, pero de cualquier manera hablamos de un trabajo más sencillo y, consecuentemente, más económico.

Con las torres portables de aire acondicionado se ahorra en instalación pero se pierde en consumo, ya que estos son los equipos menos eficaces. Según un exámen de la comparadora Selectra, una torre portátil representa un gasto de cerca del doble que un conjunto con el sistema de más grande desempeño (Inverter A+++).

Para un uso de 184 horas mensual -algo bastante más de seis horas diarias-, el gasto con un aire portátil sería de unos 25 euros, contra los 13,50 euros del otro electrónico. Y, por otro lado, las torres portables además tienden a ser muy más ruidosas.

Medioambiente y salud

Más allá de lo barato, hay otras caracteristicas en los cuales los ventiladores además se muestran como ventajosos. Uno de ellos es el relacionado con el medioambiente. El más reducido consumo energético no solo redunda en una factura menos abultada, sino además en una menor producción de gases contaminantes, causantes del calentamiento global.

Precisamente, como ha relevante la organización Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la utilización elevado del aire acondicionado ayuda con el llamado fenómeno de la "isla de calor": la acumulación de altas temperaturas en las enormes urbes. Las otras causas de este fenómeno son la presencia masiva de hormigón y de gases contaminantes y la escasez de espacios verdes.

Se produce, entonces, una especide de círculo vicioso, ya que la "isla de calor" nos lleva a usar más medios artificiales de regrigeración. Y además hay que tomar en cuenta los probables efectos de los dos sistemas sobre la salud. Según con la Sociedad De españa de Neumología y Cirugía Torácica, "hasta un 20% de los cuadros catarrales, laringitis, faringitis o procesos bronquíticos se generan en verano a causa del uso indebido del aire acondicionado".

Ese uso indebido asume fundamentalmente dos formas. La primera, poner el aire bastante frío, más que nada al reposar, cuando la temperatura corporal desciende. Esto crea, por ejemplo cosas, que los cilios (pequeños pelos que poseemos en los conductos del electrónico respiratorio) pierdan movilidad, lo cual disminuye la efectividad del sistema de defensa natural del organismo. La segunda forma son los cambios bruscos de temperatura, que previenen que el cuerpo tenga tiempo de aclimatarse.

Sequedad en el ámbito, otro elemento importante

Otra propiedad del aire acondicionado es que seca bastante el ámbito. Si no se usa un humidificador, esto puede crear irritación en los ojos y la garganta. Y además puede contribuir con una viable deshidratación, no solo por la carencia de humedad en el aire sino además porque el frescor tiende a postergar la sensación de sed.

De todos métodos, hay que remarcar que además la utilización del ventilador puede perjudicar la salud. Una investigación que se publicó el último año por investigadores de Australia determinó que, en ambientes muy secos, el ventilador puede ser ineficaz para bajar la sensación térmica y, peor todavía, podría tener un efecto negativo sobre la tensión sanguínea y el ritmo cardiaco. Por esto, el humidificador además se torna fundamental en estas situaciones.

Por su lado, un post creado en la revista Live Science enseña que, si se ha de reposar con el ventilador encendido, hay que procurar ponerlo a buena distancia y sin que el fluído de aire apunte de forma recurrente sobre la persona que duerme. La causa es que la brisa que desarrollan sus aspas además origina que se resequen los tejidos internos de la boca y la nariz, lo cual puede conducir a irritación, rinitis y otros inconvenientes.

Los equipos de aire acondicionado necesitan de la limpieza de sus filtros por lo menos una vez al año. Suponiendo que esto no se haga, el moho y las bacterias que ahí se acumulan son puestas en circulación en el ámbito y creciendo el compromiso de contraer alergias y inconvenientes respiratorios.

Por todos estos fundamentos, el ventilador puede ser la opción más correcta para todos los que deseen ahorrar dinero y tiempo, evadir peligros para su propia salud y contribuir además con la salud del planeta.

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